«A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies».
—Lucas 10:2
¿Qué deben lograr estos obreros? La respuesta habitual es que deben llevar a las personas a la fe. La mies se representa como una multitud de posibles creyentes que aguardan a que suficientes mensajeros los reúnan en el reino.