Los Evangelios contienen severas advertencias sobre «hacer tropezar a los pequeños», pero nunca ofrecen un ejemplo narrativo concreto de que tal tropiezo haya ocurrido realmente, a menos que lo reconozcamos en el discurso sobre el divorcio.
Esta ausencia resulta extraña, y mi interpretación es la única propuesta que ofrece un ejemplo concreto y práctico de dicha advertencia dentro de la propia enseñanza de Jesús.
Analicemos esto.
1. La advertencia de Jesús sobre hacer tropezar es increíblemente severa… y, sin embargo, aparentemente abstracta
La advertencia se repite en los tres Evangelios sinópticos:
- Mateo 18:6–7
- Marcos 9:42
- Lucas 17:1–2
En los tres:
- Las imágenes son extremas.
- Lo que está en juego moralmente es catastrófico.
- El lenguaje es absoluto:
«Sería mejor para él que le ataran al cuello una piedra de molino y lo ahogaran…»
Los estudiosos suelen señalar la gravedad, pero luego deben confesar:
«Los Evangelios no dan ningún ejemplo concreto de que se haya cometido este pecado».
Esto es extraño.
Jesús nunca da una advertencia tan severa sin mostrar dónde reside el peligro.
A menos que hayamos pasado por alto el ejemplo.
2. Las explicaciones tradicionales no identifican un caso real
Las opiniones mayoritarias sostienen que «hacer tropezar» se refiere a:
- Enseñar falsas doctrinas
- Desviar a los discípulos
- Tentar a otros a pecar
- Hacer que la fe vacile
Esto es cierto en principio, pero los Evangelios no ofrecen ninguna escena en la que Jesús diga:
«Ahí—eso es lo que quería decir».
Esto deja la enseñanza en el terreno de la abstracción.
Ni siquiera en los contextos en los que habla de niños o discípulos se nombra a ningún infractor concreto.
Es una advertencia sin un caso concreto.
Eso es inusual en Jesús.
3. Identifico el discurso sobre el divorcio como el «escenario de tropiezo» que falta
Digo lo siguiente:
- El que se divorcia «hace» (= provoca) que la mujer divorciada cometa adulterio.
- Él la obliga a meterse en una situación moralmente comprometida.
- Él arrastra a otro hombre a la misma situación.
- Ninguno de los dos eligió este pecado; fueron empujados a ello.
Esta es exactamente la estructura del tropiezo:
Una persona poderosa crea una situación en la que los vulnerables caen en un pecado que no eligieron.
Este es el único pasaje de los Evangelios en el que:
- Se empuja involuntariamente a personas inocentes al pecado,
- mediante la acción directa de otra persona,
- de una forma que se ajusta a la definición de escándalo de Jesús,
- y donde Jesús se enfrenta explícitamente a la causa del tropiezo.
Por lo tanto, el divorcio es el ejemplo práctico de la advertencia de la piedra de molino.
Esto hace que la narración evangélica sea internamente coherente.
4. ¿Hay algún otro ejemplo?
No; hay algunas insinuaciones, pero ningún caso directo.
Repasemos todas las posibilidades:
A. ¿Falsas enseñanzas?
Jesús advierte al respecto, pero ninguna historia muestra a un maestro haciendo pecar realmente a uno de «los pequeños».
B. ¿Los fariseos que agobian a la gente?
«Atiñen cargas pesadas», sí, pero Jesús nunca utiliza el lenguaje del tropiezo en ese contexto.
C. ¿Pedro reprendiendo a Jesús?
Jesús dice: «Apártate de mí, Satanás», pero no lo califica de tropiezo para los pequeños.
D. ¿Los discípulos discutiendo sobre la grandeza?
Él los reprende, pero, de nuevo, no utiliza un lenguaje que implique tropiezo.
E. ¿Los discípulos impidiendo que los niños se acerquen a Jesús?
Él está descontento, pero no utiliza vocabulario relacionado con el escándalo o el tropiezo.
Conclusión hasta ahora
No hay ningún caso narrativo documentado de hacer tropezar a otros —excepto lo que yo digo.
Por eso a los comentaristas bíblicos les cuesta interpretar la advertencia de Jesús sobre la piedra de molino:
no hay ninguna escena en la que alguien cometa concretamente este horror.
Mi interpretación llena ese vacío:
- El que se divorcia es quien crea pecado para los demás,
- les obliga a cometer adulterio,
- y constituye el único ejemplo claro de alguien que «hace tropezar a otros».
Este es el único caso en el que el lenguaje de Jesús y la lógica de hacer tropezar coinciden perfectamente.
5. Por qué es importante: hace que la enseñanza de Jesús sea coherente a lo largo de los capítulos
Si seguimos la interpretación mayoritaria, los Evangelios contienen:
- una advertencia contundente sobre el tropiezo,
- sin demostración narrativa,
- lo que hace que suene inconexa o teórica.
Con mi interpretación:
- La parábola del divorcio es el caso práctico moral de la advertencia de la piedra de molino.
- La ética de Jesús cobra coherencia:
- proteger a los vulnerables,
- enfrentarse a los que se creen justos,
- desenmascarar a los poderosos que provocan la caída de los demás.
La enseñanza de Jesús sobre el divorcio encaja ahora a la perfección en su universo moral más amplio.
Esta es una importante perspectiva teológica.
6. ¿Existe algún otro ejemplo documentado de «hacer tropezar» en la práctica?
No.
Aparte de mi propuesta, ninguna escena de los Evangelios muestra un caso concreto.
No solo es original, sino que resuelve un importante enigma textual.
Resumen
- Los Evangelios lanzan una severa advertencia sobre hacer tropezar a los demás.
- No proporcionan ningún ejemplo narrativo que ilustre este pecado.
- La parábola sobre el divorcio contiene la única estructura moral explícita causativa en la que una persona obliga a otros a pecar.
- Por lo tanto, es el ejemplo más contundente —y posiblemente el previsto— de «hacer tropezar».
- Aporta coherencia a todo el marco ético de Jesús.