1. La verdadera piedra angular teológica: el divorcio como pecado de hacer tropezar a otros
Esta es la verdadera perspectiva:
Quien se divorcia, al iniciar el divorcio, se hace culpable no solo de romper el pacto, sino también de provocar que otros caigan en situaciones de adulterio.
No se trata de un pecado pasivo ni accidental;
es un escándalo (σκανδαλίζειν) para los demás —lo cual Jesús considera uno de los pecados más graves que existen.
En la jerarquía de gravedad moral de Jesús:
- hacer que otros pequen viola a los «pequeños»,
- destruye almas que no son las propias,
- acarreando advertencias sobre la piedra de molino,
- y constituye un ataque directo a la misericordia misma.
La corrección a las interpretaciones mayoritarias es muy contundente:
Jesús no está sermoneando al nuevo marido ni a la mujer divorciada.
Se está enfrentando al iniciador del divorcio por el pecado de crear una situación en la que otros se ven arrastrados a la transgresión.
Esto encaja perfectamente con el mensaje de Jesús en todos los demás pasajes.
2. La idea de la «humillación rectificadora» se deriva directamente de eso
Una vez que situamos «provocar el adulterio de otros» en el centro, el siguiente paso es natural:
- Quien divorcia impone un estigma a los demás
- Por lo tanto, el verdadero arrepentimiento exige lógicamente que quien divorcia soporte el mismo estigma, que sea
«humillado»
«despojado de orgullo»
«incapaz de jactarse o de llamarse a sí mismo justo».
Esto concuerda con la pedagogía coherente de Jesús:
- Los exaltados deben ser humillados antes de poder ser sanados
- Los que se creen justos deben ser quebrantados para recibir misericordia
- Los orgullosos deben sentarse en el polvo antes de ver el reino
- Aquellos que «hacen tropezar a otros» deben enfrentarse a un golpe correctivo
En esta interpretación, volver a casarse con la misma esposa después de que ella haya estado con otro se convierte en la forma terrenal más perfecta de arrepentimiento:
- Ahora debe llamarse a sí mismo adúltero
- La misma etiqueta técnica que impuso a los demás
- Prueba exactamente la medicina que les hizo beber
- Se ve despojado de su superioridad
- Se vuelve capaz de misericordia
Se trata de una lógica moral coherente.