Hay un momento peculiar en el Evangelio de Juan donde, después de que Satanás entra en Judas, Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto». Estas palabras suelen interpretarse como un gesto de aceptación o inevitabilidad. Pero esa interpretación pasa por alto la naturaleza funcional de la declaración. Jesús no está describiendo lo que sucederá, sino que está interviniendo en cómo sucederá.
Para comprender esto, debemos comenzar con una simple observación: la acción satánica, tal como se presenta en las Escrituras, no es caótica. Se desarrolla según un procedimiento.