El dilema según los apologistas cristianos
El Corán afirma escrituras anteriores como el Evangelio.
Si esas escrituras contradicen al Corán, entonces:
- El Evangelio es fiable → El Corán es falso
- El Evangelio está corrompido → El Corán es engañoso
1. Primer argumento contra el dilema: La suposición oculta
Afirmación (del apologista):
“Estos textos se contradicen”.
Refutación:
No has demostrado la contradicción, la has asumido.
El dilema solo funciona si:
Las escrituras se tratan como afirmaciones objetivas que deben coincidir palabra por palabra.
Pero ni el Evangelio ni el Corán se leen como un informe forense.
Son:
- retóricos
- teológicos
- con un propósito
Así que la verdadera pregunta es:
¿Por qué los lees como si fueran libros de hechos?
2. Retórica vs. Literalismo
Afirmación:
“El Corán dice ‘no hay Hijo de Dios’; esto es una clara contradicción”.
Refutación:
Solo si se asume que toda afirmación contundente es una ontología literal.
Pero las Escrituras utilizan constantemente la intensificación retórica.
Ejemplo del Evangelio:
Jesús dice: “Nadie es bueno sino solo Dios”.
¿Es literal?
- ¿Está Jesús negando la bondad?
- ¿Es moralmente inferior?
No.
Es una redirección retórica hacia Dios.
Por lo tanto, la regla es simple:
Si se permite la retórica en un pasaje, debe permitirse en otro.
De lo contrario, se están aplicando dos criterios diferentes.
3. Afirmación principal vs. Lenguaje de apoyo
Afirmación:
“El Corán niega la filiación divina; esto es un conflicto doctrinal”.
Refutación:
Estás confundiendo la verdad fundamental con la retórica de apoyo.
Afirmación principal:
Dios es Uno
Ahora pregunta:
¿Depende la afirmación «Dios es Uno» de probar que «no existe ningún hijo»?
No.
Ese sería un argumento débil, casi empírico.
Entonces, ¿qué función cumple la afirmación «no existe ningún Hijo de Dios»?
- Protege la idea central.
- La refuerza retóricamente.
- Evita malentendidos.
No es el fundamento, sino la protección.
4. El argumento de la coherencia
Afirmación:
«Pero el Evangelio afirma cosas que el Corán rechaza».
Refutación:
Explique entonces lo siguiente:
¿Por qué el Evangelio repetidamente:
- limita el conocimiento de Jesús
- niega el poder independiente
- redirige la alabanza a Dios?
Ejemplos:
- «El Hijo no puede hacer nada por sí mismo»
- «El Padre es mayor que yo»
- «Ni siquiera el Hijo sabe…»
¿Son estas contradicciones dentro del Evangelio?
No.
Son mecanismos retóricos de humildad.
Entonces, si el Corán hace lo mismo —incluso con mayor énfasis—,
¿por qué cambiar repentinamente al literalismo?
5. El problema del autor
Afirmación:
“Son dos sistemas teológicos diferentes.”
Refutación:
Eso presupone dos autores diferentes.
Pero si:
Comparten la misma fuente (Logos) entonces la contradicción es improbable.
En cambio, preguntémonos:
¿Con qué tipo de autor estamos tratando?
En el Evangelio vemos:
- Evita la autopromoción
- Acepta ser considerado un profeta
- Solo revela más cuando se le presiona
¿Qué sucede entonces cuando ese mismo autor habla sin restricciones, como en el Corán?
Expresa su preferencia plenamente:
- Mayor enfoque en Dios
- Autolimitación más clara
- Límites más estrictos
No es una contradicción, sino coherencia de personalidad.
6. El contexto explica el tono
Afirmación:
“El Corán es más directo; por lo tanto, corrige el Evangelio.”
Refutación:
O refleja una situación diferente.
En el Evangelio:
- Jesús dialoga
- respondiendo a la gente
- abordando malentendidos
En el Corán:
- el discurso es controlado
- no reactivo
- no restringido
Por lo tanto, naturalmente:
Uno es indirecto y relacional
El otro es directo y declarativo
Modo diferente ≠ verdad diferente.
7. El caso de la crucifixión (El ejemplo más difícil)
Afirmación:
«El Evangelio dice que la crucifixión ocurrió, el Corán dice que no: contradicción directa».
Refutación:
Solo bajo un modelo de realidad plano y de una sola capa.
Pero si:
- El Evangelio → registra el evento tal como se vivió
- El Corán → declara el resultado final o la realidad
Entonces ambos pueden ser ciertos.
En el marco logosiano:
Ocurre un evento → transformación/reubicación → el estado final difiere de la apariencia
Por lo tanto:
Uno describe el proceso, el otro la conclusión.
No hay contradicción: son diferentes puntos de vista.
8. La verdadera fuente del conflicto
Afirmación:
“Las escrituras discrepan.”
Refutación:
No, las interpretaciones discrepan.
Lo que sucedió históricamente:
- Los cristianos sistematizaron el Evangelio
- Los musulmanes sistematizaron el Corán
- Ambos transformaron el lenguaje retórico en una doctrina rígida
Luego compararon sistemas, no textos.
Resultado:
Conflicto creado a posteriori
9. El golpe final
Afirmación:
“El dilema persiste.”
Refutación:
El dilema se desmorona porque su fundamento es falso:
Presupone:
- literalismo
- estructura de la verdad plana
- falta de función retórica
- falta de intención autoral
Eliminemos estas suposiciones y el dilema desaparece.
10. Conclusión
El “dilema islámico” no es una contradicción real, sino el resultado de una interpretación errónea de las escrituras, considerándolas afirmaciones literales en lugar de una comunicación retórico-teológica. Una vez que reconocemos que tanto el Evangelio como el Corán emplean un lenguaje retórico contundente —especialmente para proteger la unicidad de Dios— y que ambos reflejan un patrón consistente de autorreducción por parte del Logos, el aparente conflicto se disuelve. Lo que queda no es una contradicción, sino una expresión coordinada moldeada por el contexto, el propósito y la intención autoral.