La aparente contradicción entre la Biblia y el Corán es bien conocida. Los Evangelios relatan que Jesús fue arrestado, crucificado, asesinado y posteriormente visto con vida. El Corán declara:
«No lo mataron, ni lo crucificaron, sino que les pareció que así fue» (Corán 4:157).
Antes de intentar conciliar estos relatos, debemos preguntarnos qué niega realmente la declaración coránica.
¿Acaso la segunda cláusula simplemente describe el método de ejecución?
Una interpretación considera la frase parcialmente redundante: