La lectura común de Mateo 24, especialmente las imágenes asociadas con el relámpago, ha moldeado una imagen dramática pero profundamente engañosa de la aparición del Mesías. Muchos asumen que Jesús describe un descenso vertical: una aparición similar a un rayo que cae del cielo a la tierra, momentánea pero sobrecogedora, reconocible al instante por toda la humanidad. Aunque aparentemente impresionante, esta interpretación introduce discretamente una falsa teología del poder, que contradice tanto el lenguaje del texto como la vida de Jesucristo.