Mañana
“Padre, tu voluntad es vida.
Hoy no guardaré rencor.
Lo que parezca una ofensa no me afectará.
En tu generosidad, vivo libre.”
Tarde
“Padre, libero todas mis deudas.
Rechazo el rencor.
Lo que sufrí hoy se disuelve en tu misericordia.
En Cristo, jamás he conocido la muerte.”